El otro día en una reunión con varios amigos, todos comentaban lo difícil que es ser cristiano, yo no hacía más que darle vueltas al asunto, ya que doy catequesis de bautismo y en las mismas digo que se es cristiano con el bautizo, que en el rito de acogida se hace la señal de la cruz que te hace entrar a formar parte de los cristianos.
La conclusión que saqué después de pensar y meditarlo durante un rato es que no es difícil ser cristiano, que ser cristiano es una gracia que nos da Dios por medio del bautismo y que lo único que hay que hacer es bautizarse, y hoy por hoy pidiéndolo a la Iglesia te lo suelen dar.
Pero, ¿qué es lo difícil entonces?, lo difícil es actuar y vivir como un cristiano, cumpliendo los mandamientos que nos mandó Jesús, amar a nuestros enemigos y a poner al único Dios el primero en nuestras vidas, eso si es lo difícil, porque no nos nace amar a nuestros enemigos y mucho menos abandonar las deidades que el mundo nos ofrece, eso es lo que realmente es difícil, y sólo hay una forma de conseguirlo y es que Dios nos conceda ese don por su misericordia, nosotros lo único que podemos hacer es ponernos en disposición de querer cumplirlos, lo demás se nos dará si Dios quiere.

