jueves, 6 de junio de 2013

Ser Cristiano

 
El otro día en una reunión con varios amigos, todos comentaban lo difícil que es ser cristiano, yo no hacía más que darle vueltas al asunto, ya que doy catequesis de bautismo y en las mismas digo que se es cristiano con el bautizo, que en el rito de acogida se hace la señal de la cruz que te hace entrar a formar parte de los cristianos.
La conclusión que saqué después de pensar y meditarlo durante un rato es que no es difícil ser cristiano, que ser cristiano es una gracia que nos da Dios por medio del bautismo y que lo único que hay que hacer es bautizarse, y hoy por hoy pidiéndolo a la Iglesia te lo suelen dar. 
Pero, ¿qué es lo difícil entonces?, lo difícil es actuar y vivir como un cristiano, cumpliendo los mandamientos que nos mandó Jesús, amar a nuestros enemigos y a poner al único Dios el primero en nuestras vidas, eso si es lo difícil, porque no nos nace amar a nuestros enemigos y mucho menos abandonar las deidades que el mundo nos ofrece, eso es lo que realmente es difícil, y sólo hay una forma de conseguirlo y es que Dios nos conceda ese don por su misericordia, nosotros lo único que podemos hacer es ponernos en disposición de querer cumplirlos, lo demás se nos dará si Dios quiere.

domingo, 14 de abril de 2013

¿Me amas?

En el evangelio de hoy, Jesús no sólo le pregunta a Pedro si lo amaba, sino que nos pregunta a cada uno de nosotros si realmente le amamos, y nos lo pregunta 3 veces, para que nos de tiempo a contestarle con el corazón y no sólo con la boca.
Después de oír este evangelio, hoy hemos tenido la misión, y durante dicha misión, la catequesis y las experiencias, a mi me seguía resonando esa pregunta, ¿amo a Jesús y soy capaz de decírselo de corazón?, una pregunta a la que como Pedro rápidamente le contestaría que si, pero realmente he de pensar mucho lo que la pregunta significa, pues no es sólo responder que si, si no que esa respuesta conlleva una gran responsabilidad, pues significa vivir como cristiano, intentando simular la vida de Cristo muriendo por los demás, y eso es bastante duro.
La misión de hoy me ha ayudado a seguir contestando si al Señor, porque el me ha ayudado a vencer mi pereza y mis vergüenzas para poder dar mi tiempo para la evangelización, y además comprobar como las palabras se hacen carne y realmente como dijeron, esta misión me sirve a mi como persona, el Señor la ha preparado para mi y eso me ha hecho estar contento.